Concepción del maestro
Es un promotor de aprendizaje significativo-lógico, por lo que tiene la tarea de estructurar lógicamente sus ideas y expresarlas con claridad. Es un usuario de las estructuras cognitivas de enseñanza, tales como: los organizadores anticipados, los mapas conceptuales, las redes semánticas, las analogías y los preinterrogatorios.
Un agente propiciador del desarrollo de estrategias cognitivas y metacognitivas; quien permite explorar, plantear, reflexionar y solucionar problemas. El diseñador de un ambiente propicio, para que el alumno experimente autonomía y atribuya valor a sus logros basados en el esfuerzo, perciba los resultados como controlables y modificables, mejore su autoestima y concepción de sí mismo. Un observador analítico y respetuoso de los errores de los alumnos, así como de las estrategias de conocimiento que los aprendientes van explorando.
Un mediador entre el saber sociocultural y los procesos de apropiación de los aprendientes, promoviendo zonas de construcción (Newman 1991, en Hernández 2005).
El creador de un andamiaje o sistema de ayudas ajustable a las necesidades de aprendizaje; quien percibe las competencias iniciales de los aprendientes para ajustar el sistema de ayudas de manera progresiva.
El constructor de un sistema de mecanismos de intercambio dialogante,apropiado con los aprendientes para negociar ideas involucradas en el aprendizaje de los contenidos, cediendo el papel protagónico a los aprendientes, impulsándolos a la autonomía y la autorregulación de los contenidos.
• Concepción de aprendizaje
El concepto "aprendizaje" ha recibido una multiplicidad de influencias porloque,parasuconstrucciónesindispensableunavisión pluriparadigmática. Esto significa que se tiene la necesidad de recurrir a miradas desde las ciencias de la cognición, las teorías de sistemas, la biología, la psicología del lapso vital, el constructivismo, etc., para poder explicar las fuerzas de auto-organización de los individuos y de las organizaciones que aprenden.
Ante los cambios cada vez más acelerados en nuestro mundo pluricultural el objeto del aprendizaje no se limita a "la materia educativa" o a los contenidos programados; más bien habrá que abrirse a la promoción del desarrollo de las propias facultades del individuo, así como de sus competencias funcionales y reflexivas para configurar su espacio vital.
Entre las competencias reflexivas encontramos la facultad de distanciarse de los propios patrones culturales para abrirse a la interpretación de otras culturas, ya que "la mirada sobre lo extraño ayuda a comprender mejor lo propio." (Arnold 2005:11).
Desde la mirada del paradigma psicogenético, se hace la distinción entre aprendizaje en sentido amplio (desarrollo) y el aprendizaje en sentido estricto (informaciones puntuales). En cuanto a la lectura de la experiencia, se señala que está determinada por los esquemas y las estructuras que el sujeto posee y el aprendizaje, en sentido estricto contribuye a lograr avances en el ritmo de desarrollo normal. Por lo que es posible acelerar el ritmo de adquisición de las construcciones operatorias. A consecuencia de ciertas investigaciones piagetianas
(cf. Hernández 2004:200), se infirió que la simple imitación no produce cambios relevantes, mientras que las nociones operatorias que implican experiencias de tipo lógico-matemático logran mejores resultados. Por otra parte, la inducción de conflictos cognitivos en los sujetos, provoca la dinamización de los procesos de equilibración que llevan a progresos en la construcción operatoria.
Desde una perspectiva sociocultural, se concibe al aprendizaje como producto de las situaciones de participación guiada en prácticas y contextos socioculturales. Por lo que, para que haya aprendizaje, se
necesita que el docente cree zonas de desarrollo próximo.
Actualmente se habla del aprendizaje emocional, del aprendizaje organizacional y del aprendizaje de segundo orden o transformador. Se trata de una reconceptualización tanto del sujeto del aprendizaje (organización), como de los contenidos (emoción) y del proceso de aprendizaje (no sólo apropiación sino transformación de patrones de interpretación y de los modelos mentales existentes: aprendizaje autodirigido). El aprendizaje organizacional rescata las teorías en uso, o sea, las que los miembros de la organización aplican en las rutinas; se trata de la transformación de conocimientos explicativos e interpretativos de los miembros de una organización, más que de conocimientos técnicos especializados. En cuanto a las competencias emocionales se busca su mejora en cuanto a la capacidad para configurar el cambio y superar las crisis. Se considera que los patrones de miedo e inseguridad adoptados a temprana edad, requieren procesos de aprendizaje que intervengan profundamente en la estructura de la personalidad, debido a que tales patrones no pueden modificarse con la mera capacitación. Es importante la inteligencia emocional en cuanto que los sentimientos son "nuestra primera razón". De aquí la necesidad de una trasformación de los patrones emocionales e interpretativos adoptados tempranamente. Para lo cual es preciso facilitar procesos de aprendizaje transformadores. Aquí son pertinentes los slogans de Stephen R. Covey en su libro "El valor de cambiar":
-put first things first (tener claras las prioridades)
-begin with the end in mind (imaginarse la meta de las acciones)
-paradigm as the map not the territory (carácter modificable del modelo)
-emotional bank account (cultivar las relaciones y el apoyo emocional)
•Concepción de la enseñanza. Se necesita desarrollar un contexto didáctico que estimule y ofrezca la oportunidad de elegir y planear actividades motivadoras según el nivel cognitivo del aprendiente. A este respecto la postura sociocultural, asevera que las instituciones escolares son los contextos más propicios para entretejer los procesos de desarrollo cultural social con los de desarrollo personal, a través de la recreación de saberes acumulados y organizados culturalmente. (Colé 1985, en Hernández 2004).
Para el paradigma humanista la enseñanza está centrada en ayudar al aprendiente a decidir lo que es y quiere llegar a ser, por lo que es pertinente ofrecer opciones de autoconocimiento, crecimiento y decisión personal (Maslow 1988, en Hernández 2004).
Estrategias de enseñanza Para el enfoque cognitivista, las estrategias de enseñanza pueden subdividirse en: antes de, durante y después de la instrucción. Dichas estrategias también se pueden tipificar como: estrategias para activar conocimientos previos y establecer expectativas adecuadas; estrategias para organizar la nueva información; estrategias de elaboración o enlace entre los conocimientos previos y los nuevos. Desde la perspectiva psicogenética, se propone plantear situaciones problemáticas que demanden un trabajo reconstructivo de contenidos; la movilización de competencias cognitivasparapromoverinterpretaciones cada vez más ricas en amplitud y profundidad; impulsar situaciones de diálogo e intercambio de puntos de vista en torno a problemas planteados; aportar la información necesaria para el progreso de la actividad reconstructiva de los alumnos. Por su parte la visión sociocultural propone los siguientes criterios en la intervención docente: -Presentar las actividades de los alumnos en situaciones de ZDP (zona de desarrollo próximo) dentro de un contexto holístico.
-Fomentar la participación de los alumnos: observando críticamente, actuando cooperativamente y dialogando plenamente conscientes de la multiculturalidad. -Realizar ajustes continuos en la asistencia didáctica mediante un "sistema de evaluación formativa". -Hacer uso explícito y claro del lenguaje para promover negociación de significados para la construcción de un marco interpretativo común. -Establecer relaciones explícitas entre lo que los alumnos ya saben y los nuevos contenidos. -Promover el uso autónomo y autorregulado de los contenidos. Fomentar la internalización de la ayuda para retirar el andamiaje.
-Promover la interacción entre alumnos como recurso valioso para crear ZDR
En cuanto al tipo de aprendiente al que dirigimos nuestro estudio, es aquél cuya edad está entre los 15 y los 65 años. Tomemos en cuenta que en la actualidad se está abandonando la idea de contrastar el aprendizaje de adultos con el aprendizaje de los jóvenes.
La extensión de la fase de la juventud en nuestra postmodernidad, respalda el desplazamiento de la consideración, de la diferencia a la del paralelismo, del aprendizaje adecuado a los adultos. El adulto ya no es lo que era. (Peters, 1982:144, en Arnold 2005).
No sólo los jóvenes, también los adultos se ven hoy frente a la complicada tarea de encontrar un lugar en la sociedad y desarrollar un proyecto de vida estable, evolución que se podría caracterizar como "juvenilización del adulto".
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